Archive for mayo, 2014

Podemos va a por todas

sábado, mayo 31st, 2014

Es difícil saber cómo va a acabar Podemos pero de lo que no hay duda es que en las próximas elecciones va a crecer.

“Podemos no nació para ser testimonial”, dijo Pablo Iglesias, la misma noche electoral. Y se augura que en el futuro, como mínimo próximo, no lo va a ser. A nadie escapa que los 1,2 millones de votos que obtuvo en España y los 1.999 en Menorca, se verán incrementados de forma notable en las próximas elecciones municipales y autonómicas del año que viene, así como en las generales de finales de 2015. Eso sí, lo que nadie saber es qué porcentaje representará. Y aquí entra también el papel de los grandes partidos para movilizar a su electorado y combatir la abstención, que en este caso beneficia a Podemos.

En una simple cosa me baso para afirmar que Podemos va a crecer en número de votos. La gente de izquierdas, ante la amalgama de partidos izquierdistas a los que puede votar, suele comentar con sus amigos a qué partido ha votado y por qué. Supongo que es una manera de justificarse y a la vez estirar a sus conocidos hacia el proyecto que ellos defienden. Pues bien, durante esta semana las frases más repetidas en estos ambientes izquierdistas que están al margen de los partidos políticos han sido del estilo: “Yo he votado a IU, pero a la próxima voto a Podemos”, “yo aposté por Equo, pero me paso a Podemos” o “yo no fui a votar, pero creo en Podemos”. Vamos que todos los caminos conducen a Podemos.

Ello puede empezar a preocupar a partidos tradicionales como el PSOE, también al PSM aquí en Menorca y sobre todo a Izquierda Unida, que puede ver que el éxito electoral del pasado domingo se disuelve como un azucarillo en los próximos comicios, ya que Podemos va camino a convertirse en la tercera fuerza política. Y quién sabe qué puede pasar si continúa la debacle que lleva sumido al PSOE desde hace cuatro años. Con un PSOE que, si no cambia la cosa después del verano, va camino a convertirse en un referente de pocos, un PP que si no se cuida mucho puede sufrir otro serio correctivo y una Izquierda Unida, en la que Podemos la va adelantar por la izquierda, el panorama político en España puede salir de las próximas elecciones seriamente trastocado.

Puede gustar más o menos su proyecto, su programa puede tratarse de una utopía y sea irrealizable. Se puede criticar algún toque demagogo y que el partido destaque por el personalismo de su líder, pero no se puede negar que despierta ilusión. Es algo nuevo. Desconocido, pero diferente a lo que nos han ofrecido hasta ahora. Es un partido claramente antineoliberal. Eso les da fuerza ya que se ha demostrado con esta crisis que las políticas neoliberales del PSOE y el PP no han funcionado, benefician siempre a los mismos y perjudican a una mayoría. Y así estamos.

Podemos le queda un año por delante para consolidarse antes de las próximas elecciones. Un año para crear una estructura, un partido, ya que de momento solo tiene (y no es poco) 1,2 millones de votos. En una semana ha logrado establecerse en muchos puntos de España (también en Menorca) en los que no estaba antes de las europeas. Y lo sorprendente es que lo ha hecho a través de mucha gente que no les ha votado, porque los desconocía. Lo ha hecho a través de muchas personas que hace cuatro meses nunca hubieran pensado que estarían dentro de un partido político. De hecho, esta gente no cree que esté en un partido. Están convencidos que forman parte de un proyecto. Y aquí está la clave.

Justicia injusta; cárceles para pobres

lunes, mayo 19th, 2014

El Fiscal pide 3,5 años a un banquero por darse una pensión de 11 millones. El Fiscal pide 5 años por robar un bolso y sacar dinero con la tarjeta. El Fiscal pide un año de prisión para un hombre que robó comida para sus hijos. Condenan a un año de cárcel por robar a una gallina. El Fiscal pide dos años y tres meses para un hombre acusado de vender heroína a pequeña escala. El Fiscal pide tres años y medio por tener diez gramos de cocaína. Y suma y sigue.

Estos son algunos titulares, desgraciadamente no excepcionales, que vislumbran cómo son las leyes y cómo está la justicia en España, y posiblemente en el resto del mundo. La justicia así como está montada siempre perjudica a los mismos, a los que menos tienen, a los que no se pueden pagar un buen abogado, y ahora tampoco pueden sufragarse un recurso contra una sentencia que consideren injusta. Penalizan a los que la sociedad ya ha marginado, y ahora a los que están padeciendo más la crisis.

Toda esta reflexión me ha venido a la cabeza después de leer que este lunes se está celebrando un juicio contra la cúpula de la Caixa Penedés por autoadjudicarse 31,6 millones de euros en pensiones. El Fiscal pide penas de hasta tres años y medio para los cuatro implicados, entre ellos el exdirector general que se autoasignó y cobró 11 millones de euros. Cobró 11 millones de euros de una caja que después fue absorbida por otra, Mare Nostrum que a su vez se ha beneficiado del dinero de todos. He oído comentarios por la radio del estilo de que la justica es lenta, pero al final se aplica. Mentira. La justicia es lenta, y además es injusta.

Solo hay que ver el listado previo de titulares, para ver lo injusta que es. Que se pida más años por robar un bolso y sacar 500 euros de una tarjeta, que por presuntamente estafar 11 millones de euros, es un auténtico despropósito. Y eso solo es la petición fiscal, por qué ves a saber cómo va acabar todo esto. Lo más seguro es que sean condenados a menos de dos años de cárcel y al no contar con antecedentes no pisen nunca una prisión. En caso que la condena sea mayor, siempre habrá alguna triquiñuela para eludir la cárcel, y si no siempre queda el indulto, a manos del político amigo.

Mientras al otro lado, siguen entrando en las cárceles de España cientos o miles de presos acusados de pequeños robos o de pobres drogadictos que se pasan el mono vendiendo papelinas en el parque. Y así están las prisiones de este país, llenas de pobres y colapsadas de delincuentes de poca monta. Y aquí estamos. Con las cárceles más hacinadas de Europa, con una población reclusa de 153 presos por cada 100.000 habitantes, casi el doble que Alemania y el triple que Finlandia.

Unas cárceles con muy poca presencia de delincuentes de guante blanco. Muy pocos estafadores de lo público, muy pocos defraudadores. Un dato, en 2010 hubo (solo) 298 sentencias condenatorias por delitos fiscales. ¿Sabéis cuantos fueron a la cárcel?, apenas 19. Pues eso, lo dicho y lo sabido. Ya lo dice el refrán popular ‘Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero’.

La tarjeta del descrédito

martes, mayo 13th, 2014

La tarjeta azul del PP está condenada al fracaso. En el momento de escribir estas líneas (martes por la mañana) todavía no se ha decidido retirarla, aunque creo que más pronto que tarde la polémica tarjeta está condenada a seguir los pasos de los también polémicos impuestos verdes del Govern que al final no entraron en vigor o el ERE de diputados, que tampoco podrá ser una realidad.

Pero, igual que pasó con la tasa a los ‘rent a cars’, el daño ya está hecho. Un daño que afecta por un lado a la clase política en general y al PP en particular, y que no ha hecho más que aumentar el descrédito de los políticos y su alejamiento de la ciudadanía. Y por el otro lado, a los comercios, que poco se pensaban que sumarse a esta iniciativa política les iba a dar más disgustos que beneficios.

Digo que la tarjeta azul al final no va a salir a la calle, básicamente porque los objetivos por la que fue creada ya son imposibles de cumplir. Se entiende que el PP promovió descuentos a sus militantes para conseguir más afiliados y a la vez contentar a los que ya estaban apuntados. Y al final lo que ha logrado es un mayor descrédito de la política (y por tanto menos posibilidades de aumentar la afiliación). Además, y a la vista de la polémica creada, no creo que muchos militantes del PP se quieran acoger a los descuentos y estoy seguro que (si al final no se retira, que lo dudo) cuando vayan a comprar ni siquiera van a enseñar la tarjeta, supongo que por vergüenza. Esto por lo que afecta al PP, pero los que sí no cumplirán el objetivo por el que se adhirieron a esta tarjeta son los comercios que se han sumado a la campaña. Los establecimientos comerciales, supongo que se adhirieron para lograr captar algún cliente más en tiempos de crisis, pero al final han visto que están inmersos en medio de una polémica y que algunos sectores ya han llamado a boicotear a estos comercios. Ante el temor del perjuicio que les puede ocasionar a los comercios esta tarjeta, no sería extraño que a partir de ahora los negocios adheridos se vayan desapuntando, y por tanto la tarjeta, si no la matan, mueran (como decimos en Menorca) de ‘finor’. De hecho, la propia patronal aboga por retirar ya la tarjeta. Lo dicho es cuestión de días.

La portavoz del PP, Mabel Cabrer calificó de “nazis” a los que promueven este boicot, acusándoles de “marcar” estos establecimientos, como hicieron los seguidores de Hitler con los comercios judíos. La dirigente popular se olvida que no ha sido precisamente la oposición quien ha marcado estos comercios, sino el propio PP, que incluso ha incluido en su lista algunos establecimientos que no pidieron sumarse a la campaña, como la firma de abarcas menorquinas Ría. Ello ha provocado un daño irreparable a la empresa, y a su buen nombre. Supongo que, si tiene razón la firma menorquina, le van a pedir perdón.

El boicot se puede criticar, pero es imposible de entender y justificar que un comercio haya descuento en función de la ideología y militancia de un partido. Y se puede comprender que muchas personas decidan libremente no ir a comprar a estos establecimientos, no tanto porque son afines a una determinada ideología política, sino porque benefician a los que piensa como ellos, y en consecuencia perjudican a los que no comulgan con sus ideales. Ahora bien, no voy a ser yo quien llame desde aquí al boicot. Yo, de hecho, propongo, casi lo contrario. Cuando uno vaya a comprar, que pida al comerciante si está adherido a la campaña del PP. En caso afirmativo que pregunte qué descuento tienen los militantes de este partido y que le comente que no tiene el carné del PP, pero que considera que también tiene derecho a ese mismo descuento. Seguro que el comerciante accede a hacerle la rebaja. En caso de que no le hagan el descuento, después cada uno que haga lo que le plazca.